“Disculpa las malas entregas”

Quise parafrasear el titulo de una canción pero creo que no me salió. Bueno, no he escrito por aquí tan seguido como antes porque: primero: no he tenido mucho tiempo libre; segunda, no he tenido algo TAN bueno (por lo regular mis ideas vienen de extractos de sueños que recuerdo); tercero, no he leído tampoco nada que me inspire. Por último: he estado ocupada leyendo y tratando de trascribir unas entrevistas porque me encuentro realizando mi tesis.  Ah, si, también estoy en un curso de video documental 🙂

A la mejor ni se lo habían pregunta o no les interesaba, pero me gustaría dejar esta publicación como parte del archivo de mis pequeñas publicaciones literarias o sobre literatura. Ah, y ya tengo borradores de unas pequeñas ficciones que me falta pulir.

 

Por cierto, hice una cuenta en wattapad (red social de escritores) y comencé un capitulo de una historia que aún tampoco sé que puede pasar 🙂

SAYONARA

 

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Una carta de Juan Rulfo para Clara Aparicio

The Velvet Books

En 1941 Juan Rulfo conoció a Clara Aparicio; él tenía 24 años y ella sólo 13. Comenzaron una relación epistolar que siete años después culminó en matrimonio. Aquí una muestra del idílico enamoramiento del escritor.

Chiquilla:

¿Sabes una cosa?

He llegado a saber, después de muchas vueltas, que tienes los ojos azucarados. Ayer nada menos soñé que te besaba los ojos, arribita de las pestañas, y resultó que la boca me supo a azúcar; ni más ni menos, a esa azúcar que comemos robándonosla de la cocina, a escondidas de la mamá, cuando somos niños.

También he concluido por saber que los cachetitos, el derecho y el izquierdo, los dos, tienen sabor a durazno, quizá porque del corazón sube algo de ese sabor.

Bueno, la cosa es que, del modo que sea, ya no encuentro la hora de volverte a ver. No me conformo, no; me desespero. Ayer pensé…

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Vals de humo

Ella levanto la manta para entrar a la carpa. La demostración de un concurso de baile  anunciaba su inicio. No había nadie .

La carpa era vieja, en un  viejo barrio, en un  lote vacío y olvidado. Una suave música empezó. Y la pareja con una sonrisa salió. Tomados de la mano y mirando a un público vacío. Una música lenta dirigió el cortejo de los bailarines en la pista.

Ella escuchó aplausos y la luz se apagó a excepción de un sólo reflector que iluminó a la pareja de bailarines durante toda la función.

La carpa comenzó a llenarse de humo, ella nerviosa se levantó y observó que el humo creaba público, cada uno sentado en una silla frente al escenario, hombres, niños y mujeres de humo.

La pareja no dejó bailar. Y por cada vuelta que daban era una vuelta de dolor  . Se quemó su ropa, se quemó su cabello y se quemó su piel. Dejando a una pareja de bailarines tratando de dar vueltas al ritmo de un vals descompuesto, del cual arrastraban sangre y pedazos de piel. Sus dientes mostraban aún una sonrisa en un rostro color carmesí.

El humo se deshizo de todo,  las personas de humo desaparecieron con alaridos de terror y lo último que se alcanzo a ver antes de que desapareciera el escenario  fue una pareja de cuerpos descarnados intentando moverse, ambos viéndose sin ojos y sosteniéndose ente unos jirones de carne que antes fueron brazos.Nunca dejaron de bailar.

El humo lastimó los ojos de ella y cuando pudo abrirlos vio sus los últimos vestigios.

De pie sobre un terreno baldío.  No había carpa, no había incendio.

Cuando pasaba por ahí la música llamó su atención, había  entrado a la  carpa donde se realizó el ultimo concurso de baile de la región. Un incendio había dejado encerrado a todo su publico. Hace algunas décadas.

 

 

 

 

Las obligaciones de un escritor para seguir escribiendo y no quedarse sin imaginación.

Un escritor escribe, siempre, de lo que sea. Porque en este mundo globalizado a vces está dificil que uno consiga una columna en algún periódico, publicar un articulo, publicar un cuento o una novela. Es dificil, pero en este mundo digitalizado si lo que importa es que nos lean podemos hacerlo por  muchos medios. Ya sea publicando nuestras obras online, o escribiendo pequeñas publicaciones en los blogs.

Si aún estamos intimidados podemos hacer blogs privados.

¿por qué no? Tener un cuaderno, una libreta del tamaño que sea, del diseño que sea, y escribir nuestros comentarios, pensamientos y opiniones, poemas y todo aquello que nuestro corazón nos de.

Pero sobre todo nunca dejes de leer. NO hay excusa para no leer algún artículo o columna del periódico o de internet. (Siempre lo vamos a disfrutar y contemplar mejor y diferente que los medios visuales). Libro y cuentos, fabulas y ensayos. Hay muchos géneros para escoger. No hay excusa de disponibilidad, hoy el internet tienen muchas obras digitalizadas.

Lee.

Leer y escribir es un ejercicio que nos renueva, y que al mismo tiempo se complemetan, ¿cómo descubriras mundos si leer?, ¿cómo podrás crear nuevos mundos?

Cuando termines de leer un libro no serás el mismo, y menos si has leido varios. Complementa esas lecturas con tu entorno. Imagina uno nuevo, explica el de ahora.

Lee y escribe. Nunca de dejes de hacer las dos cosas.

“Kitchen” de Bananan Yoshimoto . Crítica y opinión.

Me gustan las cosas de Asia, en especial de Japón y Korea, disfruto de muchas obras ya sea televisivas, en literatura y en  manga. Pero admito que si es sobre literatura aún se muy poco. De autores japoneses sólo he leido  3. Haruki Murakami, Kyochi Takayama y Banana Yoshimoto, de esta última Kitchen es el primer libro que leo.

Y no sé si es mi suerte, coincidencia o algo parecido, pero de ellos sólo he leido novelas melancólicas, nostálgicas y muy tristes.

Mi libro de Kitchen tiene 2  historias distintas.

COMENCEMOS.

Yoshimoto, Banana, Tusquets, Barcelona, 2002.

KITCHEN

Han muerto todos los familiares sanguineos de Mikage, se encuentra triste y totalmente sóla ante la muerte de su abuela, pero por milagro un joven llamado Yuichi y su madre Eriko la invitan a quedarse en su casa mientras busca un nuevo departamento. Entre los 3 se hacen buena compañía, comienzan a quererse como una buena familia. Pero la vida debe continuar y una nueva tragedia hace que Mikage y Youchi afronten problemas juntos con un mutuo apoyo.

Es una historia breve. La tragedia con la que inicia y la tragedia individual de los personajes hace que te preocupes por ellos, que conpartas su dolor y su tristeza al ser sólo un observador.

Mikage logra vivir el día a día con ayuda de sus amigos, pero también por una única sensación que será su motivación, será su puerto para estar a salvo: La cocina. Porque la gente puede juzgar a una persona por sus zapatos, su ropa, su carro,o su casa, pero ella lo hace por la cocina. Por que es ese espacio agradable y lleno de calor.  Al mismo tiempo la cocina y la comida es para ella una metáfora de la vida.

La forma en la que esta escrita hace que lo cotidiano, lo normal, lo casual, parezca algo diferente, aveces extraordinario, mágico, interesante y demasiado onírico. Es esta forma de escritura la que me atrapó por la que se debe de reconocer a la autora. No todos lo hacen.

Moonlight Shadows.

Es otra historia. Satsuki acaba de perder a su novio Hitoshi tras un accidente. Así de rápido comienza la historia, pero lo que sigue tienes que descubirlo tú.  Te encontraras ante situaciones tan cotidianas pero al mismo tiempo en cosas tan increibles donde la fantasía, los sueños y la realidad se harán presente. La forma con la que está escrita es demasiado melancólico. Puedes leer cada palabra de forma en que estuvieras leyendo el diario personal de Satsuki. Al leerlas sentí que escuchaba un triste susurro.

Esta última historia fue mi favorita, aunque ambas son dolorosamente hermosas. Confesaré que lloré con Moonlight Shadows. Cada palabray linea que leí se incrustaron en mi corazón. (Y pocas historias lo hacen) Me encantó este libro. Directo a mis favoritos.

Son dos historias, dos mujeres jóvenes que tienen algo en común: la muerte y que su destino es  no encontrarse con ella todavía.

¿Qué te pareció a tí?

Reseña: “Las batallas en el desierto”. José Emilio Pacheco

Recuerdo que hace mucho tiempo, en mi clase de lectura y redacción..o algo así, teníamos que proponer un libro corto para leer en el salón. Entre esas propuestas estuvo “Macario” de B.Traven, “Aura” de Carlos Fuentes y “Las batallas en el desierto”. Ganó “Aura” y todo lo leímos. Cuanto me arrepiento de no haber leído en ese curso las batallas en el desierto. Libro que hasta ahora considero uno de mis favoritos dentro de la literatura contemporánea latinoamericana.

Es una novela breve, de 78 páginas, en las que uno lo puede terminar de una sola leída.

“Las batallas en el desierto” de José Emilio Pacheco  (1939-2014)  publicada en 1980 en el suplemento “Sábado” el periódico “Unomasuno” Se publicó como libro un año después

¿De qué trata?

La novela comienza con el protagonista: Carlos, hablando en primera persona, sobre sus recuerdos..que había..que ocurría en esa época

Retrata la década de los 50 en la Ciudad de México, cuando aún era un niño, Explica cosas como lo que se veía en ese instante en la escuela Pirmaria: Geografía del distrito federal (cuando aún había rios), lengua nacional (que era Español), e inglés.

Tras la descripción de un niño que ve todo de una manera inocente  descubrirnos la ciudad de esa época. la política, la economía, la educación, los valores, etc

Es un relato nostálgico, en el que cuenta cómo era la vida en ese tiempo: escuchaban la radio, los boleros, las radionovelas; comenzaban a aparecer los electrodomésticos: como el refrigerador, aspiradora y licuadora.  Es la época de la presidencia de Miguel Alemán, la época del milagro mexicano. Para ese entonces la ciudad ofrece nuevas posibilidades de trabajo y superación, mejores condiciones de vida, mejor educación. Es la época en que las trasnacionales comienzan a llegar al país y a absorber algunas economías nacionales.

Es la generación donde migrantes de otros estados llegan a la ciudad, y serán sus descendientes los que se harán llamar orgullosamente chilangos.

Carlitos retrata su vida en la escuela y en la Colona Roma, que es descrita con todo el imaginario popular de un niño.

La trama: Carlos se enamora de la mamá de su amigo: Mariana, una mujer muy joven y muy guapa, elegante y amable.

Es un clásico mexicano, pero es mejor decir, es un clásico chilango.

Jose Emilio Pacheco contagia la nostalgia de esa vieja  Ciudad de México. Y como al final lo dice,fueon los años que ya nadie recuerda, todo quedo en el olvio. Todo se derrumbó.

Mi acercamiento con esta novelita fue una canción. Café Tacuba tiene una canción homónima inspirada en la novela que cuenta un poco de ella.

También tienen una adaptación al cine.“Mariana, Mariana”  dirigida por Alberto Isaac, luego de la muerte de José Estrada, bajo el guión adaptado por Vicente Leñero

La pelicula la hicieron 6 años después, se me hace una de las mejores adaptaciones en el cine mexicano, es una pelicula un poco olvidada y se tomaron la libertad de incluir algunas escenas entre la relación de Carlos y Jim, para señalar más la situación de Mariana y su forma de vida.

En lo personal el final del libro se me hace muy triste, cuando dicen que toda la colonia roma al final fue derrumbada en la pelicula lo expresan más gráficamente.

La novela se escribió a principios delos 80, pero la pelicula es después del 85, y muestran que la colonia roma es derrumbada al ser una de las colonias mas afectadas durante el terremoto.

Por otra parte este final expresó el fin de una etapa en la vida de los chilangos, si inició con el milagro mexicano terminó con el terremoto del 85.

Es un libro fácil, rápido, y recomendable para todo lector, joven y adulto que quiera disfrutar de la nostalgia del pasado.

He leído algunos comentarios de este cuento, y no se si es porque son muy jóvenes quienes la leen, o no saben del contexto político y social, la toman como un cuento triste dentro de la narrativa mexicana que solo habla de pobreza, tristeza y dolor. No es así.  Por otra parte creo que aquellos quienes encontraron un bello homenaje a la ciudad son aquellos que viven en ella, vivieron, o viajaron. A final de cuentas cuando uno tiene referencias de la ciudad es más comprensible.

Y he ahí su encanto.

Te arrancaré de mi vida

Sentada junto a la ventana
de aquella tarde sin fin

Tu frente mío
Yo frente ti
Sin miradas
Sin suspiros
Sólo susurros a corta voz
No me necesitas
No te necesito

¿Pues qué es la vida sin alguien más?

Mi corazón se desintegra
El tuyo nunca palpitó

Tiempo perdido
Aire perdido
¿Perdimos tantas palabras juntas?
El tiempo todo lo borró

No recuerdo nada
Tu recuerdas todo

¿Recuerdas acaso mi dolor?

Me arrancaste lágrimas
Y mi alegría también resbaló.

Ahora te arranco
Con cada lágrima de mi alma

Que se evapora con el olvido.
El olvido de un corazón herido

“Escondite”

Bueno, pues en un blog encontré un reto de escritura que me gustó bastante y aquí va, fue sobre que mi protagonista encontrara algo escondido en su subconciente. Rápido se me ocurrió una historia. Dude bastante en mi final, pero bueno, me siento bien para no escribir algo triste.

Norma corrió para alcanzar el autobus.  Se despertó tarde y ahora alcanzaba corriendo el camión. Había soñado que estaba en el patio de su antigua secundaria junto a un viejo amigo.

-Oye Norma, dime, ¿dónde lo escondiste?-le preguntaba  su amigo.

-¿Esconder qué?

-Dime, quiero saber.

-¿Pero qué?

Al final teminaba en el jardin de la abuela, como cuado era niña jugando en el lodo, pero el lodo  se había vuelto pegajoso y terminaba hundiendose en el.

Tratando de recordar el sueño completo y aún adormecida Norma se quedó dormida en el camión.

-Oye, no los estás buscando- Le dijo Alejandro.

Norma despertó al esuchar la voz. Nadie estaba cerca para que le hablara. “Qué raro” pensó Norma, hace mucho tiempo que no veía a Alejadro, y mucho menos había hablado o pensado en él.

Todo el día tuvo presente aquel sueño  y una curiosisdad por saber de su antiguo amigo. Alejandro había sido su amigo desde que iban a la secundaria, se le había declarado en la preparatoría y el la había rechazado, aunque siempre había conservado su amistad. Pero como ocurre con las relaciones, con el tiempo dejaron de hablarse con menos frecuencia y poco a poco a decirse nada. La última vez que había hablado con él fue por telefono, lo había ido a buscar y el nunca salió de su casa. De eso había pasado 3 años.

Al atardecer su curiosidad por saber qué había sido de su amigo cambio a angustía. Algo no iba bien. Antes de llegar a su casa buscó su número de celular. Marcó y no contestó.  Llamó a su amiga.

-¿No sabes nada de Alejadro? creo que ya cambió de número.

-No, hace un buen que no le hablo. Preguntale a sus amigos. -Le dijo su amiga.

Un amigo  fue el único que le dio razón. Iban a la misma universidad, y aunque tampoco se frecuentaban mucho le contó.

“Tenía planeado decirle a todos lo que había sucedido. En la mañana a la Universidad llegarón muchas ambulancias y de los jardínes de la salida llevaban a Alejandro en una camilla, sino tuvo una intoxicación tuvo una sobredosis, no sé muy bien que pasó. Fui a su casa después y su hermana me dijó que estaba en el hospital “Los ángeles”. Quería ir a verlo pero me dijo que aún no despertaba y que cuando lo hiciera podríamos ir a verlo.”

Norma habia palidecido.  Conocía a Alejandro, y sabía que era débil de salud, de condición, de todo.

No se sentia bien con el sueño de aquella mañana y menos con lo que se había enterado . Tomó un autobus y bajó cerca del hospital. Faltaba una calle cuando echó a correr.

Llegó al hospitla y preguntó por su amigo, dio su nombre y dijo  que era su prima. La enfermera lo dudo pero la dejó pasar. Mencionó que su estado era grave y por eso sólo los familiares lo podían ver. Por coincidencia había llegado a la hora de las visitas.

Llego a la puerta de su habitación y donde se encontraba una mujer que tenía los ojos hinchados, y un joven idéntico a Alejandro pero un poco más joven. Los dos estaban demasiado asusados para preguntarle algo.

Entró a la habitación. Él se encontraba acostado con una sábana libiana cubriéndolo.  Tenía comectados a la vena de su muñeca sueros y más cosas. Estaba pálido, muy pálido.  Norma sólo se acercó un poco para verlo. Salío de la habitación sintiendose culpable. Esa noche la dejaron quedarse en la sala de espera con demás familiares de otros pacientes.

Sabía que Aleandro estaba luchando por vivir, y también sabía que era débil y probablemente iba a dejar de luchar .  Se sentía culpable por no haber seguido hablando con él, por no haberlo visto aunque fuera él quien la había cortado. Pero estaba ahí por algo, sentía que él la llamaba. Cuando eran más jóvenes y a él le daba miedo algo o estaba inseguro le pedía ayuda a ella. Norma nunca supo si de verdad era amor lo que sintió o sólo costumbre.

Alejandro la veía desde arriba. Norma estaba sentada en un columpio y había un jardín con flores alrededor.

-Hola. ¿Ya lo encontraste?

-¿Qué? ¿Cómo es que…? ¿De qué hablas?

Norma sintió miedo y preocupación, sabía que estaba soñando, pero le daba miedo soñar con él estando en esa situación.

-Acuerdate, no puedo salir si no los encuentras.

-¿Encontrar qué?

-A mí-Sonrió con esas sonrisa que le seguían encantando a Norma, aquella que durante un tiempo pensó que era solo para ella. Después desapareció.

-Alejandro, eres un idiota, nada me puedes decir bien, no entiendo indirectas y lo sabes. Ni en sueños puedes hablarme bien.- Gritó

Volteó a su alrededor y el bello jardín que había antes se había convertido en el parque cercano a la preparatoria  donde iba seguido con sus amigos. Se acercó a los columpios y sólo recorodó por qué ya no había vuelto a pisar por ahi. Ese fue el lugar dónde Alejandro le dijo que aún no sabía que setir por ella, y que era más seguuro si seguian siendo amigos. Así era más cómodo.

“Tonto” Siguó pensando sobre eso.  “¿buscar qué?”

Se sentó en el columpio y se colgó por un rato. Algo de eso le parecía familiar. Eso hacía antes. Empezaba a desesperarse, pero lo recordó cuando sus pies que chocaban con la tierra cada que se columpiaban desenterraron algo. Era un papel. Lo recogió, le quitó la tierra que tenía y los desdobló.

“Espero que no sea tarde cuando leas esto pero no sabes lo mal que me siento. Tuve la culpa de todo. Te necesitaba más de lo que creía. Me siento raro y es por ti. Soy un cobarde y no puedo decirlo enfrente de ti. Me has evitado y yo a ti. Te amo.”

Había olvidado esa carta. El día que la encontró fue la última vez que visitó aquél parque. La leyó y la enterró. Había sentido tanto dolor en esos días que el tiempo lo había convertido en rencor. Para olvidar sus sentimientos había escondido aquellas memorias junto con aquella carta. El parque fue el escondite de aquellos recuerdos y olvidó todo lo que había ahí.

Se despertó.

Era muy temprano. Fue a la habitación de Alejandro. Él seguía igual.  Acercó un silla a su lado y tomo su mano hasta que la suya lo calentó.

-Ale, encontré la carta. Recordé todo, siempre lo supe. – Norma apretó su mano y se acercó a su oído. Contuvo el llanto. – Te amo. Siempre lo hice.

Minutos más tarde Alejandro abrió los ojos.

 

 

Taller de escritura: Al escondite inglés

Encontré este blog y me han gustado muchos sus retos, me llamó mucho la atención éste y quiero hacerlo! reto del escondite, ahí voy!
:3
Historia en proceso

PALABRITIS AGUDA

¡Hola, amante de las palabras!

Hoy te propongo que juguemos al escondite a través de la escritura, ¿te animas? Aquí te ofrezco 7 posibilidades para que escojas entre ellas o escribas la que a ti te apetezca.

  1. Redacta un microrrelato de 140 caracteres que incluya la palabra “escondite”.
  2. Escribe un relato de entre 300 y 500 palabras en el que aparezca el escondite más peculiar que puedas inventar.
  3. Narra en un máximo de 1000 palabras la historia de un objeto que lleva mucho tiempo escondido a modo de monólogo interior.
  4. Escribe un cuento (de la extensión que tú quieras) en el que tu protagonista deba esconder sus pensamientos.
  5. Desarrolla una historia en la que aparezca el juego del escondite pero con las reglas cambiadas.
  6. Imagina que tu personaje principal logra acceder a su subconsciente. ¿Qué es lo que encuentra ahí escondido? ¿De qué forma están…

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Escribe sin descanso con Writeometer

Bueno, esta apicaciónn la enconte hace poco, y espero comentar mis resultados después. La aplicación es para aquellos quienes quieran planificar mejor sus escritos, es decir, es para aquellos escritores que quieran escribir continuamente para terminar algo. Decides la cantidadde palabras que vas a escribir y dia tras día la aplicación te dirá tu avance y resultados en base a estaísticas.
Mientras, dejo mejor información que encontre en este blog mientras buscaba información de la aplicación.
La verdad al ser una buena aplicación esperaba encontrar la pagina de internet, o mejor aun, que tuviera programa para PC, porque yo encuentro mejor facilidad y comodidad escribiendo desde mi computadora. Pero entiendo que la facilidad de la aplicación es que puedas escribir en cualquier momento llevandolo en tu celular.

PALABRITIS AGUDA

Hace unos días descubrí Writeometer para Android, una aplicación gratuita que aúna 3 elementos esenciales en todo proceso de escritura:

1. Planificación: Te permite determinar a qué proyecto quieres dedicarte en cada sesión y establecer un número de palabras diarias y totales como objetivo.

2. Organización: Separa tus proyectos de escritura y te indica cuántas palabras te quedan hasta la fecha límite de cada uno de ellos para que puedas marcar tus prioridades.

3. Motivación: Te proporciona estadísticas relativas a tu progreso, cuenta con la función de alarma por si quieres señalar un horario para tus sesiones de escritura y dispone de un temporizador regulable inspirado en la técnica Pomodoro, que te reta a escribir sin distracciones hasta que termine la cuenta atrás y te recompensa con vales canjeables por visitas a Facebook (o a la despensa de los dulces) si logras tu objetivo.

Esta lista de ingredientes es de gran ayuda escribas lo que escribas, ya sea un relato…

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